El Anticristo
Oídos nuevos para una música nueva. Ojos nuevos para lo más lejano. Una conciencia nueva para verdades que hasta ahora han permanecido mudas. Y la voluntad de economía de gran estilo: guardar junta la fuerza propia, el entusiasmo propio... El respeto a sí mismo; el amor a sí mismo; la libertad incondicional frente a sí mismo...
¡Pues bien! Sólo ésos son mis lectores, mis verdaderos lectores, mis lectores predestinados: ¿qué importa el resto? -El resto es simplemente la humanidad.- Hay que ser superior a la humanidad por fuerza, por altura del alma, -por desprecio...
Fragmento del prólogo de "El Anticristo", de Friedrich Wilhelm Nietzsche.
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