martes, 8 de marzo de 2011

Relativismo...?

Moral... Virtud... Real... Falso... Bien... Mal...


Conceptos demasiado abstractos como para que una mente humana pueda abarcarlos en su totalidad. Y sin embargo, ¡con cuánto ahínco los observamos, los manipulamos, los examinamos desde distintas perspectivas; intentando encontrar la respuesta a un interrogante que ha traído de cabeza a más de un considerado "sabio"!
La pregunta real es: ¿podemos estar seguros de que existe algo absoluto? ¿Hay valores absolutos? ¿O todo depende del sujeto que se pronuncie al respecto? Ardua pregunta, más difícil respuesta. "Estamos jodidos", pensaréis algunos. Pues sí, lo estamos. Desde el momento que somos arrojados al mundo, estamos jodidos. Pero no nos desviemos del tema: aquí se trata de establecer valores. ¿Qué valores existen ahora mismo? Cientos. Miles. Es más, es bastante probable que cada persona tenga sus propios valores, por lo que el cálculo se nos dispara. Curiosamente, sólo hay unos pocos en vigor: el resto permanecen ocultos en lo más profundo de las atormentadas mentes de la gente. ¿Por qué "éste" valor y no "éste otro" está aceptado por la sociedad? ¿Quién dicta cómo debe actuar una persona? ¿Acaso hay alguien que tiene la autoridad para fijar las pautas de comportamiento de los demás? Algunos dijeron que era Dios, otros dijeron que era el jefe... Da igual. A Dios no le vamos a pedir cuentas sobre lo que se debe o no se debe hacer. Porque él no nos va a pedir cuentas a nosotros. Y respecto al jefe.... es sólo uno más. Otra persona como tú, como yo, como cualquiera. Por tanto, que cada uno actúe como crea conveniente. Porque nadie es nadie para decirte lo que debes hacer. Eso sí, sé consecuente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario