buscando en él lo suave de tus labios;
así me aparto, no soy lamento
que ácido merodea al tenerte lejos.
En las flores busco tu belleza;
mas eres hija de diosa naturaleza.
Tú, mi ignota princesa
fértil, desciendes de la pureza.
Te busco en la faz de la luna,
en su azul y apasionada lumbre.
Pero mujer, no hay alguna
que te alcance o te supere.
Para mí, única tú eres
entre velas estelares.
Te busco en la materia
y en su infinito no te encuentro.
Para mí eres la arteria
que mueve amor y pasión
en mi ufano corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario