Nació en Alemania, más concretamente en Röken, un pequeño pueblo de la provincia prusiana de Sajonia, cerca de Leipzig, el 15 de octubre del año 1844. Su nombre proviene del rey Friedrich Wilhelm IV de Prusia (Federico Guillermo IV de Prusia), en cuyo cuadragésimo noveno aniversario nació. Sus padres eran Carl Ludwig Nietzsche, un pastor luterano (protestante) y Franziska Oehler. Nietzsche tuvo una hermana y un hermano pequeños, Elisabeth Förster-Nietzsche y Ludwig Joseph Nietzsche. Tras la muerte del padre y del hermano menor, la familia se trasladó a Naumburgo, donde vivió con su abuela materna y sus tías solteras bajo la estrecha vigilancia de un magistrado local.
Tras la muerte de su abuela, la familia pudo permitirse tener una casa propia. Durante ese tiempo, Nietzsche estuvo acudiendo a un colegio para niños para después trasladarse a uno privado. Nietzsche formó su educación en la prestigiosa escuela Pforta, en el Domgymnasium y en la reconocida Schulpforta. Después de su graduación en estudios clásicos, Nietzsche comenzó sus estudios de teología y filología clásica en la Universidad de Bonn. En 1865 se familiarizó con las lecturas de Arthur Schopenhauer, lo que le estimularía muchísimo desde el punto de vista filosófico y, en consecuencia, potencia su interés por la filosofía en detrimento de la filología. Realizó un año de servicio militar voluntario en el regimiento de artillería del ejército prusiano. Un accidente ecuestre lo excluyó del servicio militar y le permitió dedicarse de nuevo al estudio. Esto ocurrió en 1868, año en el que conoció a Richard Wagner, un personaje fundamental en su desarrollo.
Nietzsche recibió una oferta extraordinaria de la Universidad de Basilea para convertirse en profesor de filología clásica antes de licenciarse, siendo así el profesor más joven de la universidad. Sus trabajos filológicos le sirvieron para que, en 1869, la Universidad de Leipzig (donde cursaba sus estudios) le concediese el doctorado sin examen ni disertación, en mérito a la calidad de sus investigaciones. Inmediatamente, la Universidad de Basilea lo ascendió a profesor honorario de filología clásica y al año siguiente Nietzsche obtuvo la ciudadanía suiza, rechazando la ciudadanía alemana.
En 1870 obtuvo un permiso para servir en el bando prusiano durante la guerra franco-prusiana, pero sólo como médico camillero (la neutral Suiza no le permitió unirse como combatiente). Estuvo en la milicia sólo un mes, pero vivió múltiples experiencias. Allí contrajo difteria y disentería, enfermedades que le arruinarían la salud de por vida.
Nietzsche fue testigo del establecimiento del Imperio Alemán y del auge de Otto Von Bismarck, a quien veía como un extranjero y con escepticismo. Nietzsche ya había conocido a Richard Wagner y, posteriormente, a su esposa. Admiraba a ambos profundamente y fue un continuo invitado a la casa de los Wagner, llegando a formar parte de su círculo más íntimo. Por el cumpleaños de la señora Wagner, Nietzsche le regaló el manuscrito de la primera versión de "El Origen de la Tragedia".
En 1872, Nietzsche publica su primer libro, "El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música". Pero el trabajo no fue bien recibido por sus colegas. Posteriormente y tras numerosos episodios con varios de sus escritos, en 1879 se vio forzado a dejar su puesto de profesor por un declive de salud. Desde su juventud, Nietzsche había tenido frecuentes momentos de debilidad generalizada, con épocas de carencia visual que rozaban la ceguera, fuertes migrañas y violentos ataques estomacales. Estas condiciones persistentes se agravaron quizás con su accidente a caballo en 1868 y las enfermedades de 1870, obligándole a tomar vacaciones cada vez más largas hasta que le fue prácticamente imposible retomar su trabajo.
Con la publicación de "Humano, demasiado humano" en 1878, un libro de aforismos sobre múltiples temas (de la metafísica a la moralidad, de la religión al sexo), la distancia de Nietzsche respecto a la filosofía de Wagner y Schopenhauer se hizo evidente. Nietzsche apreciaba a Wagner como un brillante apóstol catedrático, pero la explotación de motivos artísticos cada vez más cristianos, unidos a su chovinismo y antisemitismo excederían lo que Nietzsche podía soportar. La composición de "Parsifal", que Wagner concebiría más como un auto litúrgico para el Viernes Santo que como una ópera, ofendió profundamente la sensibilidad de Nietzsche. Aunque la obra no se estrenaría hasta 1882, ya en 1878 la brecha entre ambos sería ineludible y definitiva.
Forzado por su enfermedad a buscar climas cada vez más cálidos, Nietzsche viajó frecuentemente: visitó Sils María (Suiza), Génova, Rapallo y Turín (Italia), y Niza (Francia). Vivió de su pensión de profesor retirado, pero también recibía ayuda de amigos. Por esa época, Nietzsche vivió con su hermana numerosos períodos de conflicto y reconciliación. Escribió numerosos escritos, que veremos más adelante.
En su 44 cumpleaños, Nietzsche tuvo un colapso mental. Ese día fue detenido tras, al parecer, haber provocado un escándalo público en las calle de Turín, perdida ya la razón. Lo que pasó exactamente es desconocido. El 6 de enero de 1889, sus amigos trajeron a Nietzsche de vuelta a Basilea para ingresarlo en una clínica psiquiátrica, ya que en sus cartas había claros símbolos de demencia y megalomanía.
Por entonces, Nietzsche estaba completamente sumergido en la locura, por lo que sus amigos debatieron sobre qué hacer con las obras aún no publicadas de Nietzsche. Finalmente, decidieron mostrar al público y sacar a la luz "El Crepúsculo de los Ídolos", "Nietzsche Contra Wagner" y, con más reservas por su contenido más radical, "El Anticristo" y "Ecce Homo".
En 1893, su hermana volvió de Paraguay tras el suicidio de su marido. Leyó y estudió los trabajos de Nietzsche y, pieza por pieza, tomó control sobre ellos y su publicación. Los amigos de Nietzsche fueron relegados de su puesto de editores.
El 25 de agosto de 1900 Nietzsche murió al contraer una pulmonía. Por deseo de Elisabeth, fue inhumado como su padre en la iglesia de Röcken, su pueblo natal.
Así cayó Friedrich Wilhelm Nietzsche, filósofo, poeta, músico y filólogo alemán.
Ahora que se ha expuesto su biografía, pasaré a la defensa propiamente dicha:
1º Contradicción
En primer lugar, hay muchos que cargan sus tintas contra Nietzsche por la contradicción de sus pensamientos o ideas. En efecto, hay una controversia sobre si Nietzsche apostaba por un único punto de vista filosófico. Bien, Nietzsche utilizaba en sus escritos la perspectiva, es decir, usaba múltiples puntos de vista en su trabajo para retar al lector a considerar varias facetas de un tema. Esta variedad y número de perspectivas sólo simboliza la riqueza de la filosofía. Pero claro, tampoco es que para Nietzsche todas las perspectivas tuviesen el mismo valor, al igual que no se sabe en qué posición se ubicaba en cada uno de los temas. Algunos filósofos han designado que el estilo aforístico es el responsable de tantas contradicciones, llegando a afirmar que "hay tantos Nietzsches como lectores". Aunque esta afirmación resulta excesivamente cómoda, ya que sólo pretende facilitar la explicación de las contradicciones sin llegar a desentrañar el sentido final. Yo apuesto más por la teoría que defiende que Nietzsche incitaba al lector a pensar, como el profesor enseña al alumno a pensar.
2º Personificación de Satanás
Hay ciertos religiosos que han designado a Nietzsche como una personificación del demonio, como el anticristo. En cierta manera, es normal que se muestren reticentes ante las críticas de Nietzsche contra el cristianismo, Jesús, y todos los dogmas aceptados por la Iglesia Católica. Por ejemplo, Nietzsche dice que Pedro cogió la doctrina de Cristo y la convirtió en un arma psicológica, en venganza contra el Imperio Romano por haber destruido el Templo de Jerusalén. Y que el último cristiano murió en la cruz, pues nadie siguió sus enseñanzas, sino que se convirtieron en ratas, haciendo negocio con la figura de Cristo. En efecto, cualquier sacerdote ("lacra de la sociedad") se sentiría horrorizado ante tales declaraciones, por lo que es mejor decir que Nietzsche estaba poseído por el demonio o que era personificación de éste. Cualquiera que haya leído "El Anticristo" puede sufrir dos reacciones: si es creyente, santiguarse y maldecir sobre el libro. Si no es creyente, admirarse ante el modo en el que Nietzsche trata al cristiano. En efecto, Nietzsche niega al cristiano en cuanto que valora lo débil, lo enfermizo, lo inútil, lo más bajo del hombre... El cristianismo niega la grandeza, la fuerza, el orgullo... y lo condena. Lo amenaza. Lo engulle. Y después crea valores y moral con la que obliga al hombre a guiarse por ese camino y lo amenaza si intenta tomar otro. Lo amenaza con el sufrimiento eterno. Y Nietzsche defendía que cada ser humano debe crear su propia tabla de valores y regirse por ella, sin que nada ni nadie le diga lo que debe hacer. Autonomía moral. El cristianismo es lo contrario: haz ésto o si no te pasará ésto otro. Por eso, Nietzsche niega el cristianismo, pues es el opuesto de su teoría de la vida. Pero Nietzsche también contrapone al cristiano con la figura de Jesús, a quien admiraba enormemente. Nietzsche argumenta que Jesús trascendió las influencias morales de su tiempo y las sustituyó por sus propios valores. Jesús representaba un paso hacia el superhombre. No obstante, el superhombre debe abrazar la vida. Jesús niega la realeza en favor de su cristiandad, niega la vida en favor de la muerte y su "Reino de Dios". La cristiandad se ha convertido en una parodia de sí misma, pues nadie sigue las enseñanzas de Cristo.
Sin embargo, la razón por la que más de uno ha calumniado al maestro es por su célebre frase "Dios ha muerto". Con ésto no quiere decir que el Dios de los cristianos haya muerto literalmente (lo que negaría su supuesta capacidad de "eterno" e "inmortal"). La "muerte de Dios" es un momento espiritual que simboliza la liberación del espíritu frente a las formas anquilosadas a las que estaba sujeto por los órdenes mitológicos y teocráticos, que aglutinó el Imperio Romano. La liberación total del espíritu frente a los dogmas o creencias.
3º Primer Teórico y Padre del Nazismo
Al parecer, Adolf Hitler se inspiró en el "Así Habló Zaratustra" para gobernar. Ésto ha hecho que muchos críticos posteriores culpasen a Nietzsche por las numerosas y terribles muertes del pueblo semita durante el Reich Alemán. Sin embargo, es preciso señalar que Hitler ya tenía pensado hacer lo que hizo, y eso puede ser sólo una excusa para cargar de culpas a otro. No obstante, en el remoto caso de que verdaderamente Hitler se viese a sí mismo como el "superhombre" de Nietzsche exterminando a los judíos habría que señalar dos apuntes: primero, Hitler malinterpretó las teorías del superhombre, la voluntad de poder y el individualismo ilimitado para adecuarla a su propio beneficio y exaltar la cultura y la nación alemanas. Y segundo, el tomo que llegó a manos del líder alemán había sido previamente revisado por la hermana de Nietzsche, Elisabeth. Ésta, sin tener la menor idea de las ideas o teorías de su hermano, las "editó" de manera que fuesen aceptados por el gobierno del III Reich. Por tanto, el "Zaratustra" que leyó Hitler estaba manipulado de tal forma que resultase enormemente atractivo a las altas esferas del gobierno alemán. Tanto fue así, que Nietzsche se leía en todos los centros educativos de la Alemania nazi. Nietzsche podría ser un pensador anti-político, ya que no se inclina hacia ninguna teoría, partido o forma de gobierno específica. Por suerte, hoy en día el espectro del nazismo en los textos de Nietzsche ha sido eliminado casi en su totalidad. Nietzsche a menudo se refería como "el rebaño" a los participantes en los movimientos de masas. Valoraba el individualismo y el lenguaje como elementos comunes que nos constituyen, no como elementos a desarrollar eliminando a otros. Nietzsche defenderá en sus obras con auténtica furia al pueblo judío y expresa su rabia ante la imparable corriente antisemita que está teniendo lugar en Alemania, acentuada en la figura de su propia hermana, que adoptó fervientemente el ideario racista, influenciada por su marido, contra el que Nietzsche dirigió continuos improperios en muchas de sus cartas. Pero son las propias palabras de Nietzsche las que le alejan de cualquier simpatía con el nazismo:
"Nosotros no amamos a la humanidad, pero también estarnos muy lejos de ser lo bastante alemanes (en el sentido en que hoy se emplea la palabra) para convertirnos en voceros del nacionalismo y de los odios de razas, para regocijamos con las aversiones y el modo de hacerse mala sangre los pueblos, a que se debe que en Europa se atrincheren unos contra otros cual si quisieran separarse con cuarentenas. [...] Nosotros, los sin patria, somos demasiado variados, demasiado mezclados de razas y de origen para ser hombres modernos, y por consiguiente, nos sentimos muy poco inclinados a participar en esa mentida admiración de sí mismas que hoy practican las razas y en ese descaro con que hoy se ostenta en Alemania, a modo de escarapela, el fanatismo germánico, ... "
La gaya ciencia
4º Misógino
Los comentarios de Nietzsche sobre las mujeres han desatado una gran polémica. El hecho de que Nietzsche también ridiculizara a los hombres y a la masculinidad parece que no le salva de la carga del sexismo. No obstante, las mujeres que le conocieron dijeron que era admirable y que trataba sus ideas y consideraciones con más respeto del esperado en un hombre educado en ese período. Muchos comentarios de Nietzsche sobre las mujeres y los hombres deberían ser leídos a la luz de su ansia de evolución hacia el individualismo y su revaluación de la moral. También es cierto que, durante su vida, Nietzsche tuvo muy mala suerte con las mujeres: su madre, su hermana, sus amantes... Nietzsche no gozó del cariño de ninguna mujer, lo que le da también una visión más ácida al tema. Ambos sexos serían igual de capaces de contribuir, cada uno a su manera, a las grandes tareas humanas.
Así, concluye la "Defensa de Friedrich Wilhelm Nietzsche", un señor hiperbóreo que, probablemente, no sea entendido nunca en su totalidad. Pues él es, en efecto, un intempestivo.
Así, concluye la "Defensa de Friedrich Wilhelm Nietzsche", un señor hiperbóreo que, probablemente, no sea entendido nunca en su totalidad. Pues él es, en efecto, un intempestivo.
Estoy empezando a descubrir Nietzsche y me ha gustado mucho tu forma de tratarlo. Me ha gustado mucho. Buen trabajo y gracias.
ResponderEliminarInteresante tu defensa... pero me gustaría puntualizar que, aunque Nietzsche detestara el racismo o la discriminación(pues eso es una consecuencia del lenguaje y lo que se ha hecho de él), criticó al judaísmo con dureza, si bien nunca permitió que se lo criticara solo por ser diferente, por ser "de fuera"...
ResponderEliminarEn cualquier caso, enhorabuena por la defensa, me ha gustado mucho.Ojalá que los humanos evolucionemos en verdaderos "übermensch"(no sabría decirlo en plural...) y no aceptemos la basura moral de nuestros tiempos como nuestra...
Me alegro que te haya gustado, Samuel. Y te animo a que continúes aprendiendo y descubriendo cosas de este gran pensador. Respecto a ti, León, es cierto que criticó al judaísmo, pero lo criticó en cuanto su sentido de negar la vida y defender lo bajo y mísero del hombre. De todas maneras, estoy contigo: ojalá algún día llegue el übermensch como un trueno, siendo nosotros las gotas que anunciamos su llegada... (Zaratustra)
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