jueves, 3 de marzo de 2011

Sombras


Es cierto que, a veces, la oscuridad nos asusta. Ese callejón oscuro, ese silencio incómodo, el viento estremecedor... Cualquier ruido puede hacerte mirar atrás y tragar saliva. Crees que alguien te sigue. Piensas que ha llegado tu hora. ¿Sólo es tu imaginación o es que de verdad hay un hijo de la Oscuridad que te persigue? No lo sabes. Sólo puedes acelerar el paso mientras miras hacia atrás, nervioso. ¿Quién te sigue? No, te dices, no hay nadie. Alguna rata, nada más. Ratas. Criaturas nacidas de las entrañas de la Tierra, animales que recorren la ciudad de noche, bajo la luz de la Luna, en busca de presas. No es muy alentador, ¿verdad? El Sol, la luz del Día... su seguridad se ha desvanecido para dejar paso al Reino de las Tinieblas. El Día está regido por la Ley, pero la Noche... ah, la Noche es otra cosa. Las criaturas luchan por sobrevivir en una vorágine de luchas y huidas. No tienes a donde ir. Ningún lugar es seguro. Lo único que puedes hacer es intentar llegar a la seguridad del hogar antes de que alguna criatura de la Noche, sola y hambrienta, te encuentre. Porque la Noche, la Oscuridad... esconden entre sus Sombras a seres deseosos de tu carne y de tu sangre.
Ten cuidado en la Noche.


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