jueves, 24 de marzo de 2011

He Dicho

Yo, en calidad de ser humano (que conste que no elegí serlo) dispongo todos mis bienes a quien los quiera, a saber:


-La luz del sol por las mañanas
-Mis besos a mi princesa
-Mis cuentos
-Mis ensayos
-Mis estudios (aunque dudo que nadie los quiera)
-Mis amigos
-Mi música
-Mis animales
-Mi sonrisa
-Mi mirada
-Mis caricias


Y todo aquello de lo que dispongo, excepto mi alma. Ésa nadie me la podrá quitar. Mi alma y mi correspondiente libertad. O, más bien, supuesta libertad. Pues que nadie que se crea piense que se es libre, hasta que de ello quede seguro. Y la seguridad no es algo que puedas conseguir con precisa facilidad.

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