jueves, 7 de abril de 2011

Cadenas

Estoy cansado. Cansado de vivir recluido. No puedo escapar, no puedo desplegar mis alas, no me dejan alzar mi grito al aire y emprender el vuelo para no volver jamás. Estoy cansado de que me llamen, de que me vigilen, de que me controlen. Sólo quiero ser yo mismo, dejar de ser ese "hijo de otro". Quiero ganarme una personalidad en el mundo, volar, vivir mi vida lejos de aquellos que me oprimen mis ansias de libertad. ¿Por qué no puedo dejar el nido? Quiero abandonar la paja y alzar la cabeza al cielo, meciéndome en el viento. He tenido unos años maravillosos en los que he intentado ser una buena cría. Pero ahora el león ha crecido. Cada vez aguanto menos estar encadenado, estar enjaulado, estar controlado. Cada vez odio más que me digan lo que puedo y no puedo hacer. Añoro tomar decisiones que me afecten sólo a mí y ser sólo yo quien reciba el fracaso. No aguanto mucho más estas cadenas, deseo romperlas y abandonar la cueva donde me tienen atado. Quiero vivir mi vida, encontrar mi trabajo, encontrar mi vivienda e irme a vivir con la persona que amo. Pero este control excesivo, esta ausencia de libertad... entorpece mi felicidad. Y eso no me gusta. Intento rebelarme, soltarme. Pero no lo consigo. Se lo digo, les digo mis ansias de volar. ¿Respuesta? "Eres muy joven como para echar toda tu vida por la borda". Mi vida... una vida que aún no tengo, me permito añadir. Una vida que aún no estoy viviendo. Quiero vivir esa vida, pero me lo impiden. No puedo, y eso me enfurece. El león se debate, hambriento, como una bestia que quiere escapar y no puede. ¿Por qué no puedo dejar el nido? Quiero hacerlo, de verdad. Estoy harto de que sean otros quienes pongan mis limitaciones. Tengo ganas de ser mi propio dueño. Tengo ganas de no tener que estar pendiente del reloj. Tengo ganas de que no haya una regañina esperándome en casa. Estoy harto de caras largas y excusas baratas. Tengo ganas de volar, de reír, de correr, de gritar... tengo ganas de vivir. Mi vida. Nuestra vida. La Vida. Quiero detenerme un instante y beber agua. El agua de la libertad. Quiero romper mis cadenas, esas cadenas de hierro que nos aprisionan a todos. Quiero romperlas. Ya. Tengo debilidad, me golpean una y otra vez. Quiero romper las cadenas y ser yo quien dé los golpes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario