Sé que soy muy pesado, pero es cierto: es preciso que SEAMOS CONSCIENTES y DESPERTEMOS de lo que nosotros solemos llamar "vida". ¿Cuánto hace que no os sentís llenos? ¿Cuánto hace que no os sentís a gusto con vosotros mismos y con los demás? ¿Cuánto hace que no os paráis en plena calle, interrumpiendo la oleada de gente, y miráis al cielo para dejaros llevar? ¿Cuánto hace que no os tumbáis en el cesped a aspirar su aroma?
Dime una cosa, ¿te has sentido triste últimamente? Triste de tener ganas de no hacer nada, de tumbarte en la cama mirando al techo o llorar. De sentir que te falta algo y saber que no puedes conseguirlo. Pues te digo una cosa: sea lo que sea, llegará. Tal vez no en la forma que lo deseas, pero llegará. Hazme caso. Así que, mientras tanto, vivid. Pero viene la pregunta que muchos os haréis, pero que ninguno ha formulado todavía. Y es la que sigue:
-"Hablas mucho de vivir, insistes en que tenemos que saber vivir la vida, pero ¿qué entiendes tú por vivir la vida?"
Esta es mi respuesta:
QUE CADA UNO VIVA LA VIDA COMO QUIERA, LO QUE IMPORTA ES QUE SEA FELIZ.
Y ya está. No hay más. Ése es el eje de mi doctrina, de mi pensamiento. El vivir como se quiera, apartado o no de las convicciones sociales (aunque no negaré que me decanto por la moral individual en vez de la colectiva). Pero ese soy yo, los demás podéis hacer lo que queráis. Sólo intento que lo penséis, que penséis en esto. Que os conciencéis de que estáis viviendo. Y de que vuestra vida acabará tarde o temprano. Y, a partir de esa idea, vivid como consideréis. Y no hay más, eso es todo. Cada uno con su conciencia... y su consecuente responsabilidad.
Salve!
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