jueves, 8 de septiembre de 2011

Aclaraciones

Antes de continuar con las biografías de los maestros, me gustaría aclarar unas cuantas cosas. Tuve una pequeña charla y me di cuenta de que hay gente que me malinterpreta por lo que escribo aquí, que tiene una impresión equivocada. Así que voy a explicarme lo más claro que pueda: 
En primer lugar, NO SOY UN MESÍAS. Ni un mesías, ni un mensajero, ni un ángel. No estoy por encima de la raza humana. No soy el superhombre de Nietzsche, ni muchísimo menos. Soy un ser humano, un hombre. Ya está. Entonces, ¿por qué todo esto, todo lo que está aquí escrito? Bien, la gente lo ha llamado "soberbia". Es posible que tengan algo de razón. La cuestión es que soy un hombre que se ha parado a pensar en muchas cosas que la mayoría da por sentadas. En ese sentido me considero un "mente despierta". ¿Qué pasa? Se me ha dicho que en el mundo habrá mentes mucho más despiertas que la mía. Por supuestísimo. Pero tambié creo que lo que entiende la gente por "mente despierta" no es lo que entiendo yo. Para mí, un "mente despierta" es alguien que se cuestiona todo: si lo que vivimos es sueño o realidad, si existe una verdad absoluta y universal, si estamos solos en el universo, si hay algo después de la muerte... La gente les llama a quienes se hacen estas preguntas "científicos" y "filósofos". Bien, os daré un apunte, la diferencia entre esos sujetos y yo. Ellos se cuestionan e investigan todo eso porque es su trabajo. Porque les gusta y les pagan por ello. Pero, sinceramente, dudo mucho que un científico salga de trabajar y, mientras va por la calle, vaya pensando: "¿y si hubiese más de un universo?". A lo mejor sí, pero creo que lo haría sólo porque es su trabajo. No creo que lo hiciese porque tiene inquietudes y porque no dé nada por sentado. Puede que sí, puede que sea un espíritu inquieto y que lo haga, no por trabajo, sino por sí mismo. En ese caso, le aplaudo. Y aplaudo a todos los que se cuestionen ese tipo de cosas, porque considero que son las raíces y las circunstancias de la humanidad. Pero que se las cuestionen por inquietudes personales, no por que les pague un tipo de traje y corbata.
Bien, otra cosa. Se me ha dicho que mis escritos dejan translucir una sensación de que parece que me sitúo por encima de la raza humana. Pues eso es falso. Sí que es verdad que me considero un "mente despierta" y un "espíritu libre", pero también tengo mis fallos. Mis defectos. Sé de sobra que no soy perfecto, ni aspiro a serlo; porque la peculiaridad del hombre se la dan sus errores y faltas. Y la posibilidad de aprender de ellos. Yo no soy un maestro como lo fueron Dionisos, Alejandro Magno, César Borgia o Nietzsche (que también tuvieron sus fallos y errores), pero sí me gustaría llegar a serlo algún día. Permanecer en la Historia, pues ésa es, en verdad, el único Cáliz de la Inmortalidad. Sé que soy un humano y que tengo mucho que aprender y un largo camino por recorrer. Pero lo estoy haciendo de una manera especial, y es eso lo que me hace diferente. Lo que me hace ser yo, Elesar. No soy perfecto. Soy el que soy, y cargo con ello. Y los que quieran estar conmigo tendrán que cargar con ello también. La mayoría de la gente con la que trato, a la que veo... andan sumergidos en su rutina. No digo que esté mal, pero no es idóneo. ¿Por qué tiene la rutina tan mala fama? ¿Por qué Barricada cantaba lo de "quema la rutina"? ¿Por qué nos da tanto miedo volver a la rutina? Porque nuestra rutina es, per se, espantosa. ¡Es un coñazo, por favor! Por eso digo que tenemos que hacer de nuestra rutina algo digno de contarse. Que estemos orgullosos de nosotros mismos y vayamos con una sonrisa por la calle. Que convirtamos la rutina en algo nuevo y magnífico. Yo intento hacerlo cada día, mejorar mi vida cada día. Os incito a hacer lo mismo, pero no como vuestro superior sino como vuestro igual. Soy un "igual" que se ha salido de lo "común". Y creo (y es pura creencia) que será mejor que salgamos todos.
Por último, la vida. El comentario que me hicieron fue, literalmente, "parece que este tío nos va a enseñar a vivir". En absoluto. Yo no puedo enseñar a vivir porque no sé cómo se vive. Yo vivo improvisando. ¿Y sabes qué? Soy feliz. Últimamente mi futuro académico me ha dado quebraderos de cabeza que me han impedido disfrutar de mi felicidad. Pero en mi día a día, soy feliz. Y quiero que los demástambién lo seais. Si ya sois felices (pero felices de verdad, que eso se nota) no tengo nada que deciros más que daros la enhorabuena. Ni siquiera tenéis por qué estar aquí. Pero si no sois felices, pensádlo. Pensad qué falla, en qué estáis fallando. Y pensadlo bien, y mucho, que no os dé pereza. Porque si no buscáis la felicidad en vida... ¿qué va a buscar? Encontrad el motivo por el cual no sois felices y haced lo imposible por solucionarlo. Yo he solucionado mi futuro académico. Haced lo mismo con vuestro presente. Y vivid como no habéis vivido nunca: felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario