Protojesuismo
Me veo en la obligación y también en la necesidad de escribir ésto. No sé cuándo volveré por aquí para quitar el polvo, las telarañas y ciertos pensamientos inútiles que haya ido acumulando; por lo que puede ser que este texto sea el que enmarque durante un tiempo "El Ocaso De La Humanidad". Siendo así, me presentaré: yo soy Dionisios, el dios exaltador de la vida, de los placeres, de los instintos, de la irracionalidad. Sí, algunos me dirán que no soy más que un chaval que se aburre en su casa y empieza a escribir estas cosas con ciertos delirios de grandeza. Nada más lejos de la realidad, compañeros. Nosotros, los hiperbóreos, podemos llegar a estar más allá de la comprensión humana. Pero no he venido a meterme con vosotros ni a defendernos a nosotros. He venido a aclarar algunos conceptos: parece ser que mi "Eclesia" ha despertado mucha polémica entre los que creían conocerme. Cito, textualmente, la pregunta de una de mis más allegadas amigas: "¿pero tú no eras protocristiano o algo así?". En efecto. Y, sin embargo, me meto soberanamente con la Iglesia en ese texto (para regocijo de alguien que yo me sé). ¿Por qué, siendo una especie de seguidor del fundador de la Iglesia, puedo meterme tanto con ella? Fácil. En primer lugar, Jesús de Nazaret (jamás me veréis llamarle Jesucristo, pues eso es otorgarle una divinidad que no tiene) NUNCA fundó la Iglesia. La Iglesia fue una maldita venganza de Pablo de Tarso contra el pueblo romano por los malos tratos que habían sufrido los cristianos. Si Jesús de verdad hubiese querido una Iglesia no se habría ido al monte a echar los sermones: habría mandado a sus discípulos construir un edificio y una organización donde se metiese la gente. Por cierto, ahora que me fijo: Jesús se sentaba en medio de sus oyentes a hablarles. ¡No se subía a un maldito púlpito con esa sensación de superioridad hacia los demás! En todo caso... Jesús siempre dio lo sermones a quienes querían seguirle, sin amenazarles con el Infierno si no lo hacían. De hecho, la concepción del Infierno y del demonio es muy posterior al nacimiento del cristianismo, aunque la Iglesia actual lo niegue.
Ser protocristiano significa seguir algunos de los valores que propuso Jesús y que me parecen muy acertados, por ejemplo, la justicia, la compasión, la lealtad, la igualdad o el amor al prójimo. Pero también intentar crear una tabla de tus propios valores, de manera que sepas vivir como quieres. Que cada uno dirija su vida como considere oportuno para alcanzar su felicidad.
He cambiado el nombre de la doctrina, teniendo en consideración que "El Cristo" es la denominación de los primeros cristianos hacia Jesús. Sin embargo, esta denominación es de origen divino y, como ya he dicho anteriormente, no voy a darle ninguna divinización a Jesús de Nazaret. Por tanto, a partir de ahora se llamará "Protojesuismo" y no "Protocristianismo".
Salve!
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