Caballos de fuego recorriendo de arriba a abajo las carreteras de la mente de un genio que un día fue verde y ahora se encuentra en el subsuelo de la bondad.
Caballos, caballos, caballos... todos animales de liberación, poderío, fuerza de la naturaleza. Necesidad.
Dios.
Libertad.
Nadie está a salvo de las mariposas negras que surcan el cielo nocturno en busca de sus presas, habitantes de las ruidosas cascadas de Canadá.
¿No sabes a dónde huir?
¿No sabes de quién debes esconderte?
Piensa en mis palabras, asimila mi locura, siente el fluir del río oloroso en tus entrañas. Vagamente la luna aparece en mi mente, inunda mi pensamiento.... todo, todo.
Rojo sangre.
Verde fuego.
Azul oscuro.
Espada del colmillo blanco luminoso, siete puertas abiertas a la verdad absoluta que desenmascara la falsedad del Universo.
Los dioses dicen que son justos, explican su acción.
Falso.
Todo falso.
Nadie sabe la respuesta, no hay nadie allí para responderte.
Prometeo se ha liberado del Cáucaso, ha encontrado de nuevo su fuego, su poder, su libertad.
"¿Quién está libre de culpa?", decía Jesús.
Ni siquiera él mismo.
Pandora ha abierto la caja, nadie está a salvo de la maldad de los espíritus allí encerrados entre esas cuatro paredes de cerámica.
¿Consejos?
¿Dudas?
¿Deseos?
La humanidad es representada por Jerjes, necesitado de la cultura, del mundo griego.
El hombre/Jerjes necesita la cultura, el poder/Grecia; alma de la danza y la vida feliz.
El babuino y la hiena ríen desde la sabana, burlones del ansia de poder del ser humano, un poder inútil que no servirá de nada más que para destruirse a sí mismo.
¿Quién eres?
Creía saberlo.... pero ahora no estoy seguro.
¡Yo lo sé! Pero no se lo digas a nadie, es un secreto.
Atento: ¡opa opa opa opa, sagatonga li mi nasonga!
Creo que estás confundido
¡No! El confundido eres tú, ni siquiera sabes quién eres.
Suspiro.
Razón.
Derrota.
Victoria.
Oscuridad.
¿Muerte?
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