martes, 4 de octubre de 2011

César (Bio)

El IV Maestro, César Borgia (de nombre original valenciano, César Borja, italianizó su apellido: Cesare Borgia, en italiano) fue duque, príncipe, conde, condontiero (capitán de tropas mercenarias al servicio de las ciudades-estado italianas), confaloniero (alférez o portaestandarte), obispo de Pamplona con 16 años, arzobispo de Valencia con 19 años, capitán general del ejército del Vaticano y cardenal con casi 20 años; durante el Renacimiento. Investido además como duque de Francia a la edad de 23 años, este hispano-italiano perteneciente a la familia de los Borgia nació en Roma el 13 de Septiembre de 1475, y murió en Viana (Navarra) el 12 de Marzo de 1507 con 31 años de edad.
Fue el segundo hijo natural del cardenal valenciano Rodrigo Borja (después Borgia) -futuro Papa Alejandro VI- y de Vannozza Cattanei, una patricia romana. Tuvo dos hermanos: Juan (Joan o Giovanni) y Jofré (Godofredo), y una hermana, Lucrecia Borgia. El origen español de la familia venía del tío abuelo de César, Alonso Borgia (1378–1458), obispo de Valencia, elegido Papa Calixto III en 1455. 
Uno de los secretarios de Alejandro hizo una carta astral sobre César nada más nacer (como era costumbre en las familias adineradas), en la que vaticinó que tendría una vida fulgurante, de poder y gloria, pero que sería rápida y acabada en asesinato. El secretario no se equivocó en nada. 
En 1486 fue destinado, junto con Lucrecia, bajo la tutela de Adriana de Milá, prima lejana de su padre. De ojos castaños y pelirrojo, César fue un niño agraciado, que se convertiría en un hombre alto, fuerte y con gran ambición (incluso más que su padre). Fue un muchacho atlético durante su adolescencia, capaz de romper una lanza con sus manos, cabalgar hasta la extenuación de los caballos y alancear toros. 
Su padre lo destinó a la carrera eclesiástica, como era tradicional para el segundón de las familias nobles, en tanto que su hermano Juan, nombrado duque de Gandía, ocuparía el cargo de capitán general de los ejércitos pontificios. Cargo que César ansiaba para sí, por el poder y por la incompetencia de su hermano en el mismo. 
Estudió teología y leyes en la Universidad de Perugia; en Pisa. A los 17 años, César Borgia es consagrado protonotario del papado y nombrado obispo de Pamplona (1491). Antes de cumplir los 20 años ya era arzobispo de Valencia y poco después cardenal. 
En 1495 fue hecho prisionero por el rey francés Carlos VIII tras la invasión de Nápoles por parte de los franceses. Consiguió huir poco después. 
En 1497, Juan Borgia apareció asesinado a orillas del río Tíber, en Roma. Se especuló con que César estuviera relacionado con esta muerte dado que eran conocidos sus celos y porque frecuentemente peleaban al surgir el tema. Sin embargo, en plenas investigaciones, el Papa Alejandro suspendió las mismas y se vio obligado a sustituir a Juan por César en el cargo de capitán general del Vaticano. En 1498 abandona la carrera eclesiástica, por la que no sentía el menor interés, siendo la primera persona de la Historia en renunciar al cardenalato, y se dedica a su nuevo quehacer militar, que desde siempre le atrajo más. Cumplió así su deseo de ser un hombre de acción, pero no cayó en la cuenta de los beneficios que le podía haber dado su carrera en la Iglesia. Se ve que no sentía el menor interés por el clero y los daños que causaba. César era, en rasgos generales, un hombre al que sólo le preocupaba su persona. En este año el rey de Francia, Luis XII, buscando una alianza con el Papa, nombra a César duque de Valentinois, siendo llamado «el Valentino». Se da a conocer en la corte francesa, donde es admirado por su porte y contrae matrimonio con Carlota de Albret (1480–1514), hermana del llamado Rey de Navarra Juan III de Albret.  Poco después es nombrado administrador de las posesiones de los Borgia. En 1499 acompañó a los ejércitos franceses en la toma de Milán.  
Calculador y de sangre fría, César intenta en 1500, con el apoyo de su padre, instaurar un principado en Romaña (que no rendía tributo al Papa) e inicia su conquista en la villa de Forli, gobernada por Caterina Sforza, que se resistió durante mucho tiempo, pero que después fue su amante y a la que acabó recluyendo en el Castillo Sant'Angelo. 
El pago de las tropas y los desacuerdos con Francia sobre la política a seguir en Florencia y Bolonia (amenazadas por César), hace que algunos de los condotieros de su ejército se conviertan en enemigos que se rebelan contra él. Una supuesta reconciliación entre César y sus capitanes provoca la prisión y ejecución de los capitanes rebeldes en diciembre de 1502, tras acusarlos de preparar un atentado contra él. 
Conquista Faenza, que le ofrece heroica resistencia, Imola y Pésaro y continúa la conquista de la Italia central invadiendo el ducado de Urbino. Su eficacia militar fue legendaria con la ayuda de generales como Ramiro de Lorca, Miquel Corella («Micheletto») o Diego García de Paredes. En cada ciudad por donde pasó fue aclamado y querido, siendo gran político y administrador público, justo y modelo de gobernante. Finalmente entró de forma triunfal en Roma en febrero de 1500. La actividad militar de César logró unificar los pequeños estados de la Italia Central en el Gran Ducado de la Romaña. Todo ello beneficiaría al papado que sobre esta base organizó los Estados Pontificios. 
Contrató por un breve período a Leonardo da Vinci como arquitecto e ingeniero militar debido a la gran experiencia que éste tenía en estas lides, adquirida durante los años que trabajó para Ludovico Sforza antes de que fuera expulsado de Italia por Carlos VIII de Francia. 
En 1501, César Borgia toma el título de duque de la Romaña. Político hábil pero cruel, el 31 de diciembre de 1502, para desembarazarse de sus principales enemigos los invita a su castillo de Senigallia y los hace asesinar. 
En 1503 César y su padre, el Papa Alejandro VI, acuden a un convite del cardenal Adriano de Fornetto. Después del banquete, el Papa se sintió visiblemente deteriorado y murió de terribles dolores en su estómago, tal vez envenenado, el 18 de agosto de 1503. César soportó mejor el posible veneno. 
El 22 de septiembre de 1503 es nombrado Papa el cardenal Francesco Todeschini Piccolomini que toma el nombre de Pío III y hace encarcelar a César Borgia. Sospechosamente, Pío III muere 23 días después y es nombrado Papa el cardenal Giuliano della Rovere que toma el nombre de Julio II. Enemigo acérrimo de los Borgia, ordena de inmediato, en 1504, a Gonzalo Fernández de Córdoba («El Gran Capitán»), la entrega de César al rey de Castilla para que fuese juzgado en España. Se le encarcela en Chinchilla y meses después lo trasladan al Castillo de La Mota en Medina del Campo. 
Una noche de octubre de 1506 se descuelga de la torre con la ayuda de un criado, pero es descubierto y la soga cortada. El destino quiere que un magullado César consiga escapar a lomos de un caballo. La reina Juana I ordena prenderle y pone precio a su cabeza. 
Con intención de embarcar para llegar a Navarra, César llega a Medina del Campo fingiendo ser un mercader de grano y de allí va a Santander, donde se disfraza y acompañado de unos comerciantes vascos embarca en un navío, pero el estado de la mar le impide continuar más allá de Castro Urdiales. En esta localidad alquila tres mulas al convento de Santa Clara y pasa por Bermeo, Vergara, Atallo y el puerto de Azpíroz, hasta llegar el 3 de diciembre a Pamplona, su antigua sede episcopal, donde es acogido por su cuñado el rey de Navarra Juan de Albret. 
Desde 1452, Navarra estaba en guerra civil entre dos facciones opuestas: los agramonteses, partidarios de los reyes Juan y Catalina, y los beaumonteses, partidarios del condestable del reino, el conde de Lerín. César se pone al servicio de su cuñado el rey Juan de Albret, quien lo nombra condestable y generalísimo o capitán de los ejércitos de Navarra. 
Su primer objetivo militar es la conquista de la plaza beaumontesa de Larraga y, ante un fracasado intento, pasa a la villa de Viana en posesión del conde de Lerín. En marzo decide conquistar la villa y lo consigue, aunque no el castillo. En la noche del 11 de marzo de 1507, se desata una gran tormenta y César ordena retirar la vigilancia de la villa, lo que es aprovechado por sesenta jinetes del conde de Lerín, posiblemente con la colaboración de algunos vecinos, para evadir el cerco, entrar en la fortaleza a través de una poterna o pasadizo de las murallas, llamada tradicionalmente «Puerta del Socorro», y abastecer a sus defensores con víveres para un mes más. 
Al amanecer, la guardia ve cómo los jinetes abandonan el castillo en dirección a Mendavia y dan cuenta a César Borgia. Éste, encolerizado al sentirse burlado y humillado se pertrecha, toma las armas y un caballo y se lanza en su persecución por el Portal de la Solana. 
César no se percata que ha dejado atrás a su guardia y a sus soldados hasta que llega al término conocido como «La Barranca Salada». 
Aquí tres hombres del conde de Lerín le preparan una emboscada, Garcés de Ágreda, Pedro de Allo y otro de nombre desconocido. Luego se apoderan de sus ropas y bienes y lo dejan allí su cadáver completamente desnudo sin que se sepa exactamente quién es el caballero ahí tirado, hasta la llegada de Juanicot, paje de César, que se echó a llorar como un niño, abrazado a los despojos de su señor. El conde de Lerín, como buen caballero de época, le hace duelo y permite a Juanicot trasladar el cadáver a Viana para que lo entierre en la iglesia de Santa María. Su epitafio rezaba:



Aquí yace en poca tierra
el que toda le temía,
el que la paz y la guerra
en su mano la tenía.

¡Oh tú, que vas a buscar
dignas cosas de loar!
si tú alabar al más digno
aquí para tu camino,
no cures de más andar.



En 1945 se vuelven a exhumar los restos y se analizan, siendo depositados en 1953 a los pies de la portada de la iglesia, en el exterior pero dentro del recinto de ésta, bajo una lápida de mármol blanco que reza así: "César Borgia generalísimo de los ejércitos de Navarra y pontificios muerto en campos de Viana el XI de Marzo de MDVII". 
Este sepulcro permaneció poco tiempo en la iglesia de Santa María, ya que a mediados del siglo XVI, un obispo de Calahorra, a cuya diócesis pertenecía la parroquia de Viana, consideró un sacrilegio la permanencia de los restos de este personaje en lugar sagrado. Mandó sacarlos y enterrarlos frente a la iglesia en plena Rúa Mayor, "para que en pago de sus culpas le pisotearan los hombres y las bestias". El resultado final fue la destrucción del mausoleo. En 1884 se localizaron lo que se suponen sus restos en la Rúa de Santa María o Calle Mayor, a los pies de la escalinata frente a la entrada principal de la iglesia, y se dejaron en el mismo lugar. 
Con motivo del 500 aniversario de su muerte, el arzobispo de Pamplona autorizó el traslado de sus restos al interior de la iglesia.Se ha especulado que algunos retratos de Jesús de Nazaret pintados en épocas cercanas a los Borgia, estaban basados en César Borgia, lo que ha influido en las imágenes de Jesús creadas hasta el día de hoy. 
César Borgia se ha inmortalizado como el prototipo del individuo cruel y ambicioso que no abrigó ningún sentimiento generoso y para satisfacer sus odios cometió innumerables asesinatos. En realidad no fue una excepción, pues semejante conducta siguieron la mayoría de los príncipes italianos del siglo XV. 
Nicolás Maquiavelo, que le admiró y conoció en vida, tomó como modelo la figura de César Borgia para escribir su gran obra, "El Príncipe". Aunque también se ha dicho que era sólo un señuelo para hablar del verdadero antihéroe, Fernando II de Aragón. 
Como curiosidades, señalar que los descendientes directos de César Borgia son la dinastía carlista y el cabeza de la misma, Carlos Javier de Borbón y Parma. También es curioso que en el último juego de la trilogía "Assasin's Creed", César Brogia es el capitán de los Ejércitos Pontificios, miembro de la Orden de los Templarios y enemigo final al quien hay que batir. 

César Borgia fue, en definitiva, un hombre que supo vivir en su tiempo pero con una gran ambición de futuro. Su conducta de Hombre de Acción en vida le granjeó muchos enemigos, que vieron en peligro sus propios objetivos ante el inexorable progreso personal de este hombre. Es por eso que decidieron asesinarlo, haciendo luego el numerito de caballero el conde de Lerín (ofreció duelo a quien él mismo había matado). Borgia vivió al margen de la moral colectiva. Es por eso que muchos le han tachado de cruel, salvaje y sanguinario. En efecto, lo fue. Para progresar, sólo deben vivir los fuertes. ¿Por qué si no adoptaría César la frase de Julio César "Aut Caesar aut nihil"? Porque era un hombre que estaba dispuesto o a ser un rey o a no ser nada. Esa forma de pensar es lo que le convierte en alguien tan grande.

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