- DIONISOS, el primer gran vividor:
Evidentemente, es el Primer Maestro y eje central de mi doctrina. Es el Dios inspirador de la locura ritual y el éxtasis. Dios del vino y de los placeres, es el primer vividor de la Historia. Yo soy defensor de la teoría que sostienen algunos historiadores y estudiosos de la cultura clásica, de que los dioses griegos fueron grandes benefactores de la Humanidad que postreriormente fueron divinizados. Pues Dionisos es el gran vividor, el primer vividor, el primero que exaltó el instinto animal del hombre y el primero que consiguió un gran número de discípulos que se unieron a sus ideales y disfrutaron de su vida como ningún otro antes supo vivir. Fue, además, el creador de las orgías y del desenfreno. Pero no era el "dios borracho" que ha recibido tantas críticas de la gente "de bien". Dionisos fue el primer viticultor de la Historia, y conocía los peligros del alcohol. Por eso, sabía e incitaba a sus seguidores a utilizar el bien del vino con cabeza, y siempre durante o después de los grandes banquetes. Confería a cada uno la responsabilidad que tenía. Si un dionisíaco abusaba del vino y comenzaba a vomitar y a caerse desmayado por los rincones, Dionisos se avergonzaba de él. Pero a aquellos que sabían contenerse y sabían disfrutar sin daños perjudiciales para su cuerpo, Dionisos los ensalzaba y sonreía, bailaba y creaba música con ellos. Porque Dionisos fue uno de los primeros músicos, además del creador y patrón de los instrumentos de viento. Creó y amó el teatro que, junto a la música, sirve para liberar y dejarse llevar por el alma y la magia de la vida. También era el Dios de las fiestas y de la juerga, siempre con alegría y festivividad. Porque Dionisos sabía que la vida es un regalo, una fiesta, y que debía comportarse como tal. Y consiguió no sólo un séquito de seguidores y un pueblo que le ensalzó por su moral, sino que consiguió una verdadera divinización. Eso sólo lo han conseguido dos personajes a lo largo de la Historia, lo que le convierte en el primer y más importante de los Maestros.
- ALEJANDRO MAGNO, el conquistador del mundo:
El rey de Macedonia y de gran parte del mundo es el Segundo Maestro. ¿Por qué? Porque Alejandro fue un gran hombre de Acción. Hay dos tipos de grandes hombres, los hombres de Acción y los hombres de Pensamiento. Alejandro es de los primeros. Ya desde su infancia se podía apreciar la inmensa ambición del joven príncipe, por ejemplo, cuando su padre Filipo II estaba conquistando toda la Hélade, Alejandro se quejaba diciendo: "A este paso, mi padre no me va a dejar nada que conquistar".
Pero Alejandro se equivocaba. Tras el asesinato de Filipo, Alejandro subió al trono de Macedonia a la tierna edad de 19 años. Sofocó numerosas rebeliones en varios frentes, y arrasó Tebas ante la negativa tebana de someterse a la Liga Panhelénica que había formado Filipo y que ahora comandaba Alejandro. El joven "bárbaro griego" no se conformó con dominar toda Grecia: puso en práctica el sueño de su padre, es decir, conquistar el Imperio Persa. Eso significaba conquistar medio mundo. Y Alejandro lo intentó. Y lo consiguió.
No estoy aquí para contar la alucinante vida del Magno, sino para señalar el por qué se ha ganado el puesto de Segundo Maestro. Sencillamente, supo vivir. Supo lo que quería, cuándo lo quería y movió cielos y tierra para conseguirlo. Luchó contra medio mundo por conseguir sus objetivos, y salió victorioso. Fue, en definitiva, el mayor hombre de Acción que vio el mundo antiguo. A consecuencia de eso, los envidiosos y serviles intentaron envenenarle. ¿Lo consiguieron? Algunos dicen que sí. Todos los grandes hombres de Acción mueren asesinados, por el miedo de los pobres de espíritu.
- JESÚS DE NAZARET, el mayor revolucionario:
Sí, aunque no os lo creáis, Jesús de Nazaret es el Tercer Maestro. La mayoría ya sabéis el por qué, pero otros no. ¿Por qué, siendo yo un firme defensor de Satanás, aparentemente contrario a las ideas del Nazareno, puedo tener como Maestro a su más acérrimo enemigo? Pues porque Jesús y Lucifer no eran enemigos. Es más, tenían algún punto en común respecto a su moral. Pero Jesús de Nazaret... ¿por qué él?
Porque fue un revolucionario. Descontento con la sociedad romana de su tiempo y los valores que había establecido en su pueblo (porque no conviene olvidar que Jesús es un carpintero judío, nacido en Belén, criado en Galilea y muerto en Judea.) Descontento con los valores que el pueblo romano había instaurado, se rebeló. Contra Roma. Contra el Imperio. Destruyço los valores instaurados y creó otros nuevos. Esos valores que tanto coñazo nos han dado en la Iglesia: el amor al prójimo (incluidos sus enemigos), la pobreza, la humildad, la hermandad de la raza humana, el amor universal... Todos esos valores que la gente supo apreciar y que calaron profundamente en el pueblo llano y pobre. En mi próximo texto, "Jesús", explicaré con detalle la figura histórica de Jesús de Nazaret, su vida REAL, su ideología y todas las mentiras que se han tejido a su alrededor. Pero lo que importa es que fue otro gran hombre de Acción y de Pensamiento que supo llegar al pueblo e instaurar su nueva escala de valores. Y eso no gustó a Roma. Concretamente a los poderosos de Judea (que estaba bajo mandato romano), porque Tiberio ni se enteró de la existencia de Jesús (¿o si?)
Sea como sea, Jesús fue vendido a sus enemigos por Judas Iscariote, condenado y entregado a las autoridades por Caifás, flagelado y castigado por Poncio Pilato, ridiculizado por Herodes y finalmente condenado por, de nuevo, Pilato (ya escribiré algo sobre Poncio, porque la Historia le ha tratado peor de lo que en realidad se merece).
Jesús acabó crucificado, tal y como acababan todos los alborotadores del régimen. Pero Jesús se había atrevido a desafiarlos, a hundir sus valores, y a crear otros nuevos. Le mataron por ello. Y por eso es el Tercer Maestro.
-CÉSAR BORGIA, que supo dominar la Iglesia:
Cuarto Maestro. Nacido en Valencia. Como no podía ser de otro modo, el Levante español regaló al mundo una de las mayores figuras de la Historia, de las más controvertidas y que encierra una de las mayores leyendas negras de nuestro país y del mundo.
De nombre César Borja, en Roma italianizó su apellido (llamándose así Cesare Borgia). ¿Por qué lo hizo? Seguramente fuese una hábil estratagema política para ganarse la simpatía del sector más poderoso del clero.
Nuestro hombre fue duque, príncipe, conde, condotiero (capitán de una tropa mercenaria al servicio de una ciudad-estado italiana), confaloniero (alférez o portaestandarte, también se usa ese nombre para un cargo municipal), obispo de Pamplona (con 16 años), arzobispo de Valencia (con 19 años), capitán general del ejército del Vaticano y cardenal (con 20 años).
Es, sin lugar a dudas, un impresionante currículum. Lástima que muriese asesinado a los 31 años.
Nació el 13 de septiembre en Roma en el año 1475, y moriría en Navarra el 12 de Marzo de 1507.
Era, bajo toda ley, romano. ¿Por qué su nombre español? El nombre de la familia venía del tío abuelo de César, Alonso Borgia, obispo de Valencia y elegido Papa, bajo el nombre de Calixto III, en 1455.
En cuanto nació César Borgia, uno de los secretarios de su padre, el Papa Alejandro VI, le hizo una carta astral (cosa fracuente entre las familias de clase acomodada). Pues bien, el secretario vaticinó que el joven César tendría una vida fulgurante, de poder y gloria, pero que sería rápida y acabada en asesinato. No se equivocó en nada.
No os voy a contar la vida de César (para eso ya escribiré mi "Borgia"), pero sí os voy a decir por qué le considero el Cuarto Maestro:
Era un político hábil, aunque cruel, que nació en el seno de la Iglesia: su tío abuelo, su tío y su padre eran miembros muy poderosos del clero (cardenales y papas, ahí es nada). Sin embargo, el joven César nunca demostró una actitud de fe ante Dios. Y eso llama la atención. Una persona que ha sido nacida, educada y criada en el seno de una familia de religiosos pero que no reconoce a Dios. Curioso. Más curioso todavía es el hecho de que, de toda la familia Borgia, fuese el único al que se le conoce por su actividad como político y no como religioso. Pero, sin embargo, ostentó numerosos títulos militares y sacerdotales. ¿Qué quiere decir todo esto?
Que César Borgia utilizó sus contactos y "enchufes" para ganar terreno en la Iglesia. Porque, precisamente por haber nacido dentro de ella, sabía el poder que tenía. Y sabía que podía utilizar ese poder en su propio beneficio. Porque "César era ambicioso". Su padre lo destinó a la carrera eclesiástica, tal y como correspondía al segundón de las familias adinaradas; mientras que a su hermano Juan le concedió el título de capitán general del ejército del Vaticano (título que César ansiaba para sí, dado su interés por el campo militar y por la incompetencia de su hermano para desempeñar el cargo). Misteriosamente, unos años después Juan apareció asesinado a orillas del Tíber. Como es natural, se acusó a César, pero no se pudo demostrar por falta de pruebas. A día de hoy, sigue siendo un misterio. Así, Alejandro VI nombró general del ejército pontificio a César, y éste abandonó sus estudios y su carrera eclesiástica, siendo la primera persona en la Historia en renunciar a su puesto de cardenal (ya que no le atraía nada). Ahí es donde César Borgia no estuvo atento pues, de haber continuado con una doble actividad, habría podido llegar a ser Papa muy fácilmente. Y, si César llegaba a Papa, podría conseguir más facilmente sus objetivos. Pero se ve que su ateismo pudo sobre su ambición.
En cualquier caso, sabía de su poder y lo utilizó. Era otro gran hombre de Acción, pero distinto a Alejandro: César Borgia supo aprovechar sus contactos y su posición en la Iglesia para ganar terreno a sus enemigos. Y, cuando cayó en desgracia, fue asesinado. Pero la Iglesia le dio poder y posición, le dio lo que le gustaba, supo utilizar eso en su favor. Engañó a la Iglesia y la utilizó en su propio beneficio: éso le convierte en el Cuarto Maestro.
-FRIEDRICH NIETZSCHE, el instigador:
Han pasado muchos años desde la muerte del Cuarto Maestro. Estamos en 1844, y acaba de nacer nuestro Quinto Maestro: un alemán, un genio. Nietzsche. Él es otra de las grandes figuras de mi doctrina, ya que fue el primero en ver a Dionisos como lo que era realmente: el representante de los instintos y de la vida. Desarrolló la teoría del Superhombre, que indica que el hombre, el ser humano actual, es sólo un "puente". Un "puente" entre el mono y el Superhombre, un "puente" que debe ser cruzado para alcanzar lo que aquí perseguimos: la excelencia.
Nietzsche criticó muy duramente casi toda la Historia, apenas dejó títere con cabeza. Escribió contra Sócrates, contra Platón, contra Pablo de Tarso, contra Darwin, contra Wagner... Instigó a las gentes e intentó demostrar que Occidente vivía en una época de decadencia, que su ocaso estaba próximo. Combatió el nacionalsocialismo, cosa que Hitler no leyó muy bien (pues el líder del partido nazi era un gran lector de Nietzsche, pero se ve que esa parte crítica a su ideología se la pasó por alto). A Nietzsche se le ha criticado mucho, pero ya me he ocupado de eso en mi "Defensa de Friedrich Wilheim Nietzsche".
Le considero el Quinto Maestro porque es quien se dio cuenta de la decadencia en la que había entrado la raza humana. Y gritó, y aulló para concienciar y despertar al género humano, para que, unidos, volviesen a la época dorada del hombre. Mató a Dios, para que la gente no dependiese de los dogmas ajenos y no estuviese dominada por el miedo; exaltó la música y su poder inspirador y vital, condenó los nacionalismos y la "conciencia común" tan propia de un rebaño de ovejas y que se ha adueñado del ser humano.
Nietzsche escribió numerosas obras a lo largo de su vida, dando cuenta, proponiendo, criticando y alabando. Es el Gran Teórico de mi doctrina vital, un gran hombre de Pensamiento. Mucha gente no puede leerlo, no le comprende. Pero como él mismo dice: "No espero ser comprendido enseguida".
Es el Quinto Maestro por eso, porque en pleno s. XIX se dio cuenta del cambio que necesitaba Occidente. Y clamó ese cambio, gritó por ese cambio, rogó por ese cambio, luchó por ese cambio. Pero no le escucharon. Y murió sin ser escuchado más que por unos pocos. Es nuestro "mártir" particular, sin ninguna connotación religiosa, sino alguien que murió defendiendo lo que él consideraba correcto. Creó la teoría de la "escala de valores" que hemos aceptado aquí y defendía la "moral individual". Todo eso le hace merecedor de pertenecer a esta lista, bajo el nombre de Maestro.
-ANTON SZANDOR LAVEY, el portador de la Verdad:
Pocos años han pasado desde la muerte de Nietzsche, seguimos en el s. XIX. La Iglesia que el Quinto Maestro criticó tan duramente sigue teniendo poder, pero éste está disminuyendo. En esta situación, un hombre decide que es el momento de darse a conocer y promulgar una nueva ley de vida. Este hombre es Anton Szandor LaVey, el Sexto Maestro.
Tuvo una vida de vagabundeo, sin saber muy bien lo que quería. Pero sabía una cosa: no le gustaba la Iglesia, y menos los valores que había establecido. Así que decidió escribir su propia "tabla de valores" y promulgarla. Bueno, contra todo pronóstico, tuvo éxito. LaVey creó una nueva religión, el satanismo; y una nueva Biblia, "La Biblia Satánica". Tuvo numerosos seguidores en la Iglesia de Satán que le consideraban el "Papa Negro". Ésto a Roma no le gustaba, claro, pero supuso que era una moda y se extinguiría rápido. Por eso LaVey murió de enfermedad, paradójicamente, en un hospital católico (por ser el que estaba más cerca). Y, curiosamente, murió en la mañana de Halloween. ¿Coincidencia?
En cualquier caso, se ha convertido en el Sexto Maestro de nuestra doctrina por haber sido alguien que desafió abiertamente a la Iglesia y consiguió el éxito sin miedo a las represalias. Pero no sólo llegó al pueblo llano: muchos de los miembros de la Iglesia de Satán eran y son reconocidas celebridades, como Marylin Monroe, Kenneth Anger o Marylin Manson.
Pero la Iglesia Católica se equivocó. La Iglesia de Satán se mantuvo a los largo del s. XIX, el s. XX y aún sigue existiendo en el s. XXI. De forma muy clandestina, claro, pero aún existe. ¿Por qué de forma clandestina? Porque la mayoría de sus miembros son hombres y mujeres de reconocido prestigio y poder, y no conviene que se les asocie con ideologías que se salen de lo común o, en su terminología, "raras". Ésto avergüenza al Sexto Maestro, pues precisamente él creó sus valores para utilizarlos y exponerlos al mundo de forma pública, casi para restregárselos a los católicos en la cara. Hay un antiguo miembro de la Iglesia de Satán, Michael Aquino, que se separó de ella transcurridos unos años de la muerte de LaVey y fundó el Templo de Set.
Así las cosas, sólo nos queda decir que, por desgracia, la ideología y valores de LaVey han caído en picado, convertiendo así la Iglesia de Satán en poco más que un circo turbio y lleno de miembros que se comportan igual que aquellos a los que LaVey criticaba.
Y para terminar, como no podía ser de otro modo:
-ELESAR ZARATUSTRA, el que retoma la doctrina:
Yo mismo me he concedido el privilegio de ostentar el título de Séptimo Maestro. ¿Que por qué? Precisamente por todo lo que estoy haciendo. Por hacer este listado de Grandes Maestros de la doctrina de la vida. Por destacar. Por ser distinto. Por pensar de otra manera. Por enorgullecerme de ser como soy. Por proclamarlo. Por decíroslo a vosotros, almas libres que leéis esto. Por acompañaros en este mar donde nado en libertad. Aún soy muy joven, sólo nueve años en cada pata. Pero pienso dárselo a conocer al mundo entero, y de actuar. Actuaré tal y como pienso. Sé que habrá alguien a quien no le gustará e intentará matarme. Es muy probable que lo consiga, pero no me acobardo. La raza humana es así, ante lo distinto y extraño, ataca. Lo reprime. Lo calla. Para que nada interfiera en el sistema que ha establecido. El sistema de control sobre las mentes humanas. Pero la mente es más fuerte que cualquier moral colectiva. Por eso, yo os pido: "Alzáos. Sed únicos, destacad... y seréis libres".
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