martes, 9 de agosto de 2011

Herejía

Me presento de nuevo ante vosotros con un nuevo tema que hace que se me encrespen las papilas gustativas. Algunos de vosotros (la mayoría no) sabéis que he estado en Francia, concretamente en Burdeos. Bien, pues en la catedral de tan bonita ciudad he encontrado algo que ha hecho que se me retuerzan los dedos de los pies: bajo el púlpito de hierro, levantándolo con mirada sumisa, se encontraba una estatua de Heracles.

¡Cómo! El héroe civilizador, el único capaz de realizar doce tareas dignas de dioses, el único héroe que se ganó la inmortalidad y que guarda las puertas del Olimpo; reducido a un simple esclavo que alza sobre sus hombros a esa rata mentirosa que es el sacerdote. Éso es una auténtica herejía al paganismo. ¿Cómo se atreven a elevarse sobre el que salvó a la civilización cientos de veces, sobre el que tuvo el valor de descender al mismo Infierno y sacar de allí al feroz Cerbero, sobre el que fue asediado y enloquecido por la misma Reina de los dioses, sobre él. Y el sacerdote se sube a sus hombros, se eleva sobre la temerosa mirada del héroes. Es decir, es un insulto de la religión católico-cristiana al paganismo.


Yo desafío a los sacerdotes franceses a que prueben a hacer todo lo que hizo Heracles por el ser humano, a que nos salven de todo peligro que nos acecha, a que nos ayuden en los más duros trabajos, a que nos sirvan en nuestros caprichos y a que nos quiten nuestros miedos REALES.  Si son capaces de hacer eso, si son capaces de hacer todo lo que hizo Heracles, si son capaces de hacerlo por NOSOTROS, de AMARNOS y de hacerlo MEJOR que Heracles, entonces tendrán todo el derecho del mundo a alzarse sobre los hombros del héroe civilizador. Pero no antes.


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