Sé que este texto le gustará mucho a alguien, siendo como es un apasionado y un creyente del poder musical. Así que empiezo: enciendo mi iPod. Tengo ya los auriculares puestos, preparados para transmitir el sentimiento. Busco en las canciones. Pulso "Aleatorio". Soy de la opinión de que la riqueza y el poder de la música reside precisamente en la variedad. Por lo tanto, por mis auriculares suena Gary Moore, Joaquín Sabina, Bunbury, Jimi Hendrix, Nacho Vegas, Eric Clapton, The Doors, Mozart, Blind Guardian o Tchaivkosky. Y me dejo llevar. Por el ritmo, por las notas, por el canto... Intento distinguir de manera individual cada instrumento y deleitarme en su forma de integrarse en un conjunto. La música nace en Grecia (benditos griegos), con Apolo (patrón de los instrumentos de cuerda) y Dionisos (patrón de los instrumentos de viento). Curioso.
Así, paseo por las calles de Francia. Y la vida adquiere un nuevo color. Ese señor tan serio y tan calvo que viene de frente camina al ritmo de The Who, mientras que esa señora con las bolsas de la compra queda sumergida en una melodía de Queen. Yo, de hecho, voy caminando al ritmo de The Blues Brothers. Y me siento feliz. ¿Por qué? Porque la música tiene esa propiedad. Dionisos, en Grecia, llegó a ser un auténtico sabio: supo mezclar el vino con la música para dar lugar a la felicidad que alcazaban sus seguidores. Un descubrimiento maravilloso.
Y, sumido en esa alegría... me pregunto qué sería el mundo sin música. ¿Qué habría pasado si el ser humano no hubiese tenido la capacidad de crear música? ¿Qué habría pasado si nunca se hubiese tocado la primera nota musical? ¿Puedes imaginarlo? ¿Puedes imaginar un mundo sin música? Sin ningún tipo de musicalidad. Sin la diosa Harmonía sonando de vez en cuando, dando color a la vida. Será mejor que no intentes imaginarlo, podrías volverte loco. El mundo sin música.... es el Infierno. Bueno, eso es un poco excesivo. Pero sí que empeoraría notablemente la existencia. Ya lo dijo nuestro querido Nietzsche, músico: "sin música, la vida sería un error".
Pero la propia vida también tiene música. Los animales, las plantas, el aire, el mar... todo elemento natural posee su armonía, su música. Esa propiedad divina que hace de este mundo un lugar maravilloso. Es más, si atiendes, seguramente puedas percibir la música de la naturaleza: Gaia está tocando su flauta. Escucha...
A los que nos gusta la música podemos presumir de tener la suerte de tenerla cuando queramos de acompañante :D.
ResponderEliminarMuy de acuerdo con tu entrada.
Un saludo.
P.D. Soy Lucía :D
La música es nuestra gran amiga... y nuestra diosa. Un placer tenerte por aquí, Lucía :)
ResponderEliminarBendita sea la mujer que camina al ritmo de Queen ^^
ResponderEliminaray, la música... a veces puede llegar a ser mejor que el sexo! xD
Bueno.... a veces.... jajajajaja!
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