Hace mucho tiempo que no entro por estos lares. Y, la verdad, lo echaba de menos. Pero he estado ocupado en otras cosas que requerían mi atención. Leed “El Viajero Incansable” para comprenderlo.
He vuelto para volver a hablar de mis movidas y teorías. Y, en esta ocasión, vengo a hablar de los chakras.
Conozco a alguien a quien esto le hace mucha gracia. Sin embargo, yo no soy el único que cree en esto. Numerosos estudios de personajes y pensadores orientales han demostrado la existencia real de los chakras. Así que viene la primera cuestión: ¿qué es el chakra?
El chakra es la energía que nos rodea, nos envuelve y nos mantiene en vínculo permanente con el Universo. Es pura energía. Me explicaré: todos los seres vivos funcionamos con energía. Y parte de esa energía proviene de los alimentos que ingerimos. Pero otra gran cantidad de energía es tomada por nuestro organismo de la energía del cosmos, es decir, del chakra. ¿Cómo conseguimos esto?
El cuerpo humano contiene sesenta y cuatro puntos de chakra repartidos por todo su cuerpo. Son pequeñas ruedas que giran, permitiendo la entrada o salida del chakra, de la energía vital. Y estos puntos de chakra pueden estar abiertos, cerrados o parcialmente abiertos. Evidentemente, cuanto más abiertos estén los puntos de chakra, mayor será la canalización de energía y mayor será el provecho que podremos sacar de ello.
No obstante, no sólo están los sesenta y cuatro puntos de chakra: también existen cuatro puntos de chakra principales, repartidos a lo largo de la columna vertebral. Son llamados los chakras principales o primarios. Se localizan en la cima de la cabeza, en la frente, en la garganta, a la altura del flexo solar, a la altura del pecho, en el sacro y en la raíz. Estos puntos principales controlan todo el flujo de energía, de manera que si los siete puntos son cerrados u obstruidos, se pierde la completa canalización de la energía. Aunque también se pierde el flujo si se obstruye la Fuente. La Fuente es el recipiente, el lugar de nuestro cuerpo donde descansa toda la energía que nuestro organismo ha acumulado del exterior, para poder distribuirla posteriormente por el organismo. Se localiza a la altura del estómago.
La función de los chakras, como ya he dicho, es la de recoger y distribuir la energía que recogemos del cosmos. Y conviene aprender a manejarlo... Pero ya hablaremos de eso en otra ocasión.


No hay comentarios:
Publicar un comentario