lunes, 20 de mayo de 2013

Revival

Recuerdo cuánto me hizo llorar este texto en su día....


"Me voy. Lo nuestro no puede seguir así. No soy capaz de seguir tu ritmo, de entender tu cabeza ni de guiar tus pasos. No me veo capaz de seguir en esta relación, no sé hacia adónde va, ni siquiera dónde se encuentra, y apenas recuerdo de dónde viene. Me voy porque ya no soy feliz y temo no ser capaz de hacerte feliz a ti. Me voy, no te preocupes por mí, sabré arreglármelas y estoy seguro de que tú serás capaz de seguir hacia adelante. Me voy porque ya no sé qué es lo que estoy haciendo y eso me da miedo. Siempre he intentado entenderte pero últimamente no lo consigo. No sé qué quieres, ni que podría darte yo, no sé cómo ayudarte ni qué podrías necesitar de mí. No creo que seas consciente de que los últimos tiempos apenas somos una pareja, cada uno va por su lado y, sin ánimo de recriminarte, creo que es por tu culpa. Te veo enfrascada en tus temas, en lo difícil que es para ti llevar la tienda, en lo que te empeñas por aprender a cocinar para mí, en tu afán por empezar a hacer mil cosas y dejarlas a medias. ¿Recuerdas acaso que hoy hace tres años que nos conocimos?, ¿se te ha pasado por la mente lo especial de esta fecha en algún momento del día? ¿Recuerdas cuando te organizabas para tener el día libre y dedicarlo simplemente a querernos? No lo creo, y es por eso y por otros mil motivos que hoy me voy. Espero que algún día, cuando seas capaz de ordenar tus prioridades, encuentres a alguien que te comprenda, que vea en ti a esa maravillosa mujer que yo vi en su día. No quiero reproches, ni lamentos ni disculpas. Me voy, mi vida, y espero que algún día seas verdaderamente feliz."


Aún hoy, lo leo y las lágrimas me inundan los ojos.

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