martes, 20 de diciembre de 2011

Las Crónicas de Babylon I: Los Engranajes Del Tiempo

Quiero presentaros (con orgullo, he de admitir) la obra a la que me he dedicado con especial fervor: Las Crónicas de Babylon. Se trata de una saga que llevo escribiendo desde hace ya tres años, cuatro dentro de poco. En este escrito os hablaré del argumento del primero de los libros, aunque tengo pensada una trilogía. Ahora, el argumento del primer libro, el único terminado:


LOS ENGRANAJES DEL TIEMPO


Es un futuro post-apocalíptico. El planeta Tierra ha sido devastado por la Tercera Guerra Mundial, en el que las grandes potencias del mundo se han enfrentado en una guerra atómica que ha destruido toda la vida en el planeta. Los Siete Dioses Creadores, con ayuda de la radiación de las bombas de los humanos y la radiación cósmica, han reconstruido y repoblado el planeta. El incidente será conocido en el futuro como El Gran Cataclismo.
Ahora, numerosas criaturas habitan el nuevo planeta conocido como Babylon: elfos, unicornios, duendes, mutantes, centauros, serpientes gigantes, demonios... Las nuevas criaturas que habitan este mundo viven en paz y armonía. Sin embargo, el Rey del Inframundo, Mefisto, está dispuesto a acabar con el nuevo orden que los Dioses han establecido, y ha comenzado a conquistar Babylon con su ejército de demonios y soldados de varias especies a su mando. Para concluir con éxito su plan quiere apoderarse de los Engranajes del Tiempo, objetos de increíble poder creados por los propios dioses para mantener en equilibrio el mundo a través del tiempo y el espacio. 
Paluthena, la Diosa Madre, ha enviado a uno de sus guerreros para evitar que Mefisto consiga su objetivo. El ángel Witt Conrell, capitán del Ejército de Paluthena, ha descendido a Babylon desde el Reino del Cielo para detener el avance del ejército de Mefisto. Para ello cuenta con la ayuda de un elfo, príncipe heredero al trono de Fendor: Altair Hoja de Arce. Juntos marcharán en busca de aliados con los que detener el avance del ejército de Mefisto, y en su camino se encontrarán con aliados muy peculiares:

Un semi-elfo. Un joven de dieciséis años y descendiente de la legendaria estirpe de guerreros de la antigua Esparta: Sheik Mitarashi.
Un joven matademonios, que trabaja para la organización gubernamental del Hexágono en calidad de agente de élite. El hermano de Sheik, Raiden Mitarashi.
Un chico con poderes psíquicos. Ostentando el título de "Psi-Lord", proviene de una aldea de shinobis perdida en el desierto de Absalon. Su nombre, Snail Hayubasa.
Hermano del anterior, un shinobi cuyas habilidades superan las de cualquier shinobi de su ciudad y, posiblemente del mundo: Ikari Hayubasa.
Un mutante, un antiguo humano que sobrevivió al Gran Cataclismo. Los científicos de los humanos experimentaron con él en sus laboratorios para crear el arma humana definitiva. El resultado es un sujeto capaz de moverse más rápido incluso que la luz. Silver Zach.
Una criatura surgida de las misma entrañas del Inframundo, un demonio, un ente oscuro con poderes que superan las leyes naturales: Dusk.
Una tríada de príncipes mutantes, provenientes de las lejanas Istar y Vlasir. El primero, Rasek Majere, posee la habilidad de controlar y utilizar su estructura ósea a voluntad. Los tres hermanos de Vlasir, Leugim Sarabia (habilidad de crear cualquier compuesto químico y manifestarlo en sus manos), Homrelliug Sarabia (fuerza sobrenatural) y Obokaj Sarabia (habilidad de controlar mentalmente toda su larga melena roja).
Y un maestro de las artes marciales, un guerrero proveniente de la Ciudad Celestial de Kun-Lun, poseedor del chi del dragón: Neronus Rand-Kai.


Este grupo de héroes vivirá numerosas aventuras en su lucha contra las huestes de Mefisto, las cuales comandará el hijo de éste, Norrin. Para detener al Príncipe de las Tinieblas, los héroes contarán con la ayuda de valiosos aliados, como el álter-ego de Raiden, Azazel; o la prometida de Altair, Berenice. Juntos viajarán por numerosos parajes y se enfrentarán a grandes peligros. Soportarán amistades, desconfianzas, traiciones y amores ante un destino en el que parece que ni siquiera ellos pueden salir victoriosos. ¿Los Dioses están de su lado o los han abandonado a su suerte? Lo descubrirán con el descenso al Inframundo y en su lucha contra Mefisto, el Rey de los Demonios. Todo su mundo, el mundo que conocen y han ayudado a mantener, depende de sus acciones. Sólo esperan que sean las correctas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario